Cuando interactuamos con una aplicación, sus actividades cambian de estado continuamente. Por ejemplo, cuando una actividad se inicia por primera vez, ésta pasa a un primer plano para interactuar con el usuario. Durante este proceso, Android invoca una secuencia de métodos retrollamada asociados al ciclo de vida de la actividad. Desde estos métodos, por ejemplo, podremos configurar la interfaz del usuario. Si el usuario realiza alguna acción pasando a iniciar otra actividad, o bien cambia de aplicación, será ésta última la que pase a un primer plano. La actividad inicial pasará a un segundo plano conservándose su estado.
Los métodos retrollamada relacionados con el ciclo de vida de una actividad nos serán útiles para especificar el comportamiento de ésta ante las idas y venidas del usuario. Por ejemplo, si estamos programando un reproductor para vídeo streaming, deberíamos detener la reproducción y cerrar la conexión de red cuando el usuario cambia de aplicación. Si el usuario decide volver al reproductor, volveremos a reestablecer la conexión de red y la reproducción justo donde se había quedado.